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Hacia una biblioteca virtual de autores colombianos
 

Breve historia

En 1995 la Biblioteca Luis Ángel Arango decidió abrir una página en Internet y poner su catálogo en la red. Tres preocupaciones apoyaban esta decisión:
El alto volumen de usuarios de la biblioteca exigía encontrar maneras de prestar los servicios sin que los usuarios vinieran a la biblioteca. Muchos de estos usuarios eran niños de escuela que venían a hacer consultas escolares de poca complejidad, que podrían eventualmente ser atendidas por la red.
La biblioteca consideraba parte de su función tratar de llevar sus servicios a todo el país, en muchos de cuyos municipios no existe ningún servicio de biblioteca.
La percepción de que en 5 o 10 años el sistema escolar estaría conectado a la red, y era importante generar un conjunto importante de información sobre la cultura del país, en español, y que diera acceso a todas las escuelas e instituciones educativas al patrimonio cultural colombiano.

En 1996 se abrió la página de la llamada "Biblioteca Virtual". Consistía inicialmente de información institucional y de servicios, pero para finales de año incluía algunas obras literarias (los poemas de José Asunción Silva, incluyendo una breve transcripción de una lectura oral) y un conjunto de textos breves que respondían a las consultas de los usuarios. Ese mismo año se puso el catálogo en la red. En 1997 se incorporó el primer texto completo, La María de Jorge Isaac, que fue el primer libro disponible en texto completo en la red en Colombia.
Desde el comienzo se intentó mantener una cooperación estrecha con el sistema escolar. Se ofreció en 1995 al Ministerio de Educación poner gratuitamente en nuestra página todo el material que considerara útil para las escuelas y los maestros: guías, textos escolares básicos, materiales de apoyo. Sin embargo esto nunca se logró, aunque se reiteró la oferta en los años siguientes, hasta 1999, pues aunque la hipótesis de la biblioteca era que a medida que las escuelas fueran entrando en la red debían encontrar ya buenos materiales colombianos, el ministerio, en la medida en que de hecho las escuelas no estaban aún conectadas, no le dio prioridad a este esfuerzo. Hoy todavía solamente las escuelas de Bogotá y algunas otras ciudades tienen conexiones de diversa calidad con la red, y el Ministerio no ha iniciado un programa de publicación de contenidos educativos ni se ha vinculado al nuestro.

Una estrategia flexible

Los objetivos del programa eran amplios y se siguieron estrategias muy flexibles:
Se adopto un sistema de digitalización y montaje de páginas por contratación externa, sin adquirir equipo especial, ni crear una planta de personal.. En este momento la página tiene una sola persona de tiempo completo.
Se decidió dar prioridad a tres sectores de contenido: a) obras literarias y artísticas que estuvieran en el dominio público, b) divulgación de las colecciones, servicios y publicaciones del Banco de la República y la biblioteca, c) materiales de interés para el público de la escuela básica. La biblioteca se concibió como una especie de enciclopedia de la cultura colombiana, conformada por hojas sueltas y con un conjunto de libros y textos literarios completos.

Un crecimiento acelerado:


La incorporación de materiales ha sido constante. En 1996 tenía el equivalente de 900 páginas de texto y 150 imágenes, en 2000 había llegado a 58.000 páginas y 15.000 imágenes y en 2002 tiene 102.000 páginas y 30.000 imágenes. Equivale pues ya a una enciclopedia de 200 tomos de 500 páginas. El número de libros completos es de 305.

Que poner en la red

Para armar la biblioteca las directivas y bibliotecarios elaboraron una lista de materiales que deberían ser incluidos: eran fundamentalmente obras literarias colombianas, libros sobre historia, economía, geografía, antropología. Además de los libros en dominio público, se decidió buscar la cesión de derechos por parte de editores que pudieran aceptar permitir su edición electrónica y que entregaran los materiales en formato digital. Además de libros completos editados por otras instituciones públicas (como la biblioteca de la Presidencia de la República publicada en 1995 y 1996, cuyos derechos se obtuvieron) , se logró la autorización para poner en la red la enciclopedia biográfica más actualizada, así como revistas de historia de divulgación general y de investigación. En este momento la biblioteca incorpora cerda de 500 artículos sobre la historia del país publicados en Credencial Historia, así como colecciones completas del Anuario Colombiano de Historia o Historia Crítica, que son las dos principales revistas del país. Al mismo tiempo, se procedió a digitalizar la totalidad de la colección de arte de la biblioteca (cerca de 4000 obras), la revista de la Biblioteca (Boletín Cultural y Bibliográfico) y se adoptó la política de incorporar los catálogos de las principales exposiciones. De este modo se mantuvo un carácter enciclopédico a la biblioteca, que resulta algo diferente a proyectos más focalizados como Cervantes Virtual.

La colección de autores colombianos

Sin embargo, en ningún momento se olvidó un objetivo fundamental: ir construyendo lentamente una colección de obras básicas de la tradición cultural colombiana. En general, estas obras están conformadas por obras literarias (novela, cuento, poesía y ensayo) y por obras históricas antiguas o clásicas, que incluyen a los cronistas de la conquista y a los viajeros que han descrito el país. En este momento, la colección incluye un número amplio de obras de este tipo.

Hacia una biblioteca virtual colombiana

Aunque durante los primeros años la biblioteca virtual del Banco de la República fue la única entidad del país con un proyecto más o menos amplio de desarrollo de contenidos colombianos de tipo general, otras bibliotecas han tenido siempre un gran interés en el tema, aunque su desarrollo haya sido más pausado. Desde hace varios años, se trabajo en cooperación con la Biblioteca Pública Piloto, que es dueña de la colección más grande de fotografía de América Latina (más de un millón de negativos), para dar una divulgación inicial a sus fondos, digitalizando algunas colecciones fotográficas. En este momento, esta biblioteca, situada en Medellín, tiene digitalizadas 40.000 imágenes fotográficas, y ha iniciado, en colaboración con la Universidad de Antioquia, la Biblioteca Virtual Antioqueña, que ofrece, desde hace unas semanas, 300 textos completos de autores de la región; algunos de estos textos se presentan como enlaces a los textos de la Biblioteca Virtual del Banco de la República. Adicionalmente, la Comunidad Andina decidió crear la Biblioteca Digital Andina, conformada por obras esenciales de los diferentes países de la región: para el caso colombiano, decidió utilizar las digitalizaciones ya existentes en la Luis Ángel Arango. Por otra parte, la Biblioteca Nacional entró a hacer parte de un proyecto internacional, con apoyo y financiación de la Unesco, para crear una biblioteca digital iberoamericana, que espera que cada país aporte entre 200 y 300 libros, para conformar un total de 5 o 6.000 títulos. Dado que ya se encuentran digitalizados cerca de 500 títulos entre la BPP y la LAA, esto planteó la necesidad de coordinar los proyectos y trabajar en forma cooperativa. En este momento se están realizando las primeras reuniones para
a) diseñar un portal que permita una entrada única a las colecciones digitales que realicen las tres bibliotecas principales del país.
b) elaborar un plan de digitalización que evite duplicaciones, de manera que las bibliotecas se distribuyan entre sí los textos seleccionados, y se genere un catálogo unificado.
c) definir formatos y criterios normalizados, de orden técnico, biobliotecológico y estético.
d) establecer mecanismos para que otras instituciones nacionales o extranjeras se unan al proyecto. Se espera sobre todo el aporte de bibliotecas regionales, que se encarguen de la digitalización de los autores de su región. Finalmente, se han adelantado conversaciones con la Biblioteca Cervantes Virtual, para trabajar en cooperación con esta institución, creando una Biblioteca Virtual Colombiana.

Algunas experiencias y dificultades: los derechos de autor, sistemas de clasificación y búsqueda, formatos de digitalización

a) Se ha trabajado hasta ahora fundamentalmente con obras de dominio público. Sin embargo, son muchos los autores dispuestos a ceder el derecho a la edición digital. Es importante que todo documento publicado cuente con la autorización escrita del dueño de los derechos, para evitar problemas legales.
b) La BV del Banco tiene un buscador elemental. Es importante mejorar los sistemas de búsqueda, probablemente mediante una combinación de sistemas de búsqueda estructurada (árboles temáticos tipo yahoo) y sistemas que hagan búsqueda libre en todo el texto (búsqueda tipo Google: debe averiguarse si es posible poner un buscador Google para la página) y
c) La digitalización se ha hecho en formato HTML en forma preferible a la publicación de documentos para descargar en FTP. Esto requiere un proceso engorroso de revisión de la documentación cuando se ha hecho la conversión del documento escaneado a texto (OCR) y genera muchos errores. Debe estudiarse la posibilidad de adoptar como regla general la estrategia que usa JSTOR: reproducción facsimilar en imagen, convertida en JPEG para reducir el peso, con un archivo oculto creado con OCR, buscable en el que se incorpora el texto. De este modo el lector lee siempre un texto sin errores, y estos se producen únicamente en la búsqueda, pero no son significativos.
d) Hay que evitar al máximo documentos muy pesados (dado el nivel actual de desarrollo de la red en el país) y usar las imágenes en forma prudente. En casos en que estas sean importantes (periódicos ilustrados, ilustraciones y mapas de textos, por ejemplo) puede usarse un formato comprimido, con la opción de abrir la imagen en mayor resolución en forma voluntaria. Es esencial guardar el archivo original, con la resolución más alta que haya sido posible usar en la toma de la película o el escaneo, para mejorar en el futuro la calidad de la imagen ofrecida. Igualmente es importante buscar programas de compresión más eficientes que JPEG. Puede pensarse en Djvu, Mr. Sid o Jpeg2000: permitirian publicar mapas, obras de arte e ilustraciones, en forma que permita ver detalles o proyectarlas en clase sin que pierdan claridad.

Jorge Orlando Melo

Bogotá, noviembre 28 de 2002

 

 

 

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Ultima actualización octubre 2016
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